Durante mi estancia se presentó un cargo duplicado por concepto de mi reserva. Aunque el reembolso correspondiente ya fue efectuado, este se logró únicamente después de múltiples insistencias y de escalar el tema directamente con la gerencia, debido a la falta de respuesta oportuna por parte del hotel.
Sin embargo, a la fecha el hotel continúa negándose a emitir la factura por el monto total efectivamente pagado, situación completamente inaceptable. La facturación de cargos realizados y comprobados no debería generar resistencia ni quedar sin resolverse.
Adicionalmente, durante el servicio de alimentos, encontré piedras en la comida, lo cual representa un problema serio de higiene y control de calidad que fue sumamente desagradable y preocupante como huésped.
La experiencia resultó frustrante y desgastante. Si bien la habitación fue adecuada, la gestión administrativa, la atención al cliente y la calidad del servicio de alimentos estuvieron muy por debajo del estándar que se espera de una marca de este nivel. Situaciones como estas no deberían repetirse y requieren una revisión urgente de los procesos internos.