Camas cómodas y muy cerca del metro pero la atención del personal al llegar fue malísima; nos hicieron cargos extras inesperados, ya que con la reserva habíamos pagado un 30% a la agencia y me recepción dicen que no es su problema y que lo arregle yo por mi cuenta con ellos). Baño microscópico; no hay sitio ni para poner un neceser. Incómodo. Me dice el recepcionista que el precio del desayuno de niños cuesta como los adultos, lo que no es cierto según la información del hotel. El recepcionista que nos atendió más borde fue imposible. Un ascensor muy pequeño en el solo cabíamos 2 personas y pedí dos camas separadas, al ir con mi hija, y nos ponen cama de matrimonio (y eso que lo pedí con 8 meses de antelación). Tampoco contestan a los mensajes que en teoría puedes hablar con ellos. No hay armario, solo baldas y perchas sin tapar. En resumen, no me parece de un 4 estrellas.