Es un lugar de muy difícil acceso, imprescindible coche SUB o 4x4. Además no hay ninguna señal ni cartel en el camino que indique “cortijo siete calas”por lo que puede ser confuso (intentamos acceder por 3 caminos distintos hasta que dimos con el correcto).
El hotel es muy agradable, en mitad de la naturaleza, con una ubicación privilegiada, cercana a todos los pueblos de alrededor y unas vistas increíbles de El Playazo.
El desayuno es aceptable, pero limitado. Escasa variedad y fruta algunos días en mal estado.
Respecto a la limpieza, fue básica para un “cortijo boutique” por el que se paga 275€/noche. En el baño había pelos en el suelo o el lavabo que no se retiraron en los 4 días.
La piscina es pequeña (en fotos parece grande) y está en la zona delantera de una habitación con acceso un poco reservado para la misma, lo que provoca que el resto de huéspedes no tengan la misma facilidad de acceso. Lamentablemente estuvo estropeada la mayor parte de nuestra estancia.
En conclusión, precio muy elevado para el nivel de desayuno y de limpieza, que aunque no son inaceptables, no llegan al nivel del precio que se exige.