Todo el staff es excelente! Muy amables y serviciales. Es un hotel pequeño en el distrito 7, justo al lado de la avenida Rue Cler, a 1-2 minutos caminando del supermercado, farmacias, restaurantes y del metro y cerca de lugares turísticos principales. Área segura, tranquila, camas y almohadas cómodas, pero los cuartos son bien pequeños, un cajoncito. No había espacio ni para abrir maletas, ni para guardar nada y casi ni para caminar. Menos mal que tenía una gran ventana que abre completamente porque si no, hubiésemos sentido claustrofobia. Si llevas poco equipaje o estarás pocos dias, no tendrás problema, pero en época de frío (que las cosas y ropa de frío ocupan tanto espacio), es un lío. En cuanto al desayuno, solo vi cosas como unos pocos cortes fríos y pan con mantequilla. Aunque mi intención siempre fue intentar desayunar en el mismo hotel, no valía la pena 18 euros por eso, so tuvimos que desayunar afuera. La llave se deja en la recepción cada vez que uno sale, pero al ser un hotel pequeño, es justo al lado del elevador para subir a los cuartos. Las chicas del housekeeping son excelentes y nuestras cosas siempre estuvieron seguras. En invierno no prenden aires, que si acostumbras a dormir con algo de ventilación, no la tendrás a menos que ellos te presten un abanico como nos lo prestaron en nuestro caso. Por último, el cuarto que nos tocó no tenía la decoración parisina chula que se ve en las fotos y eso habia sido decisivo para escoger este hotel en un principio...