Mi experiencia en el hotel no fue del todo grata.
En primer lugar, había solicitado una cama doble, pero al llegar las camas estaban separadas. Tuvimos que esperar aproximadamente una hora y media para que las unieran. Además, durante la noche las camas hacían bastante ruido.
En cuanto al baño, la ducha tenía muy poca presión de agua, lo que hacía que su uso no fuera cómodo. Por otro lado, el ascensor que comunicaba con el parking tardaba muchísimo en llegar, algo bastante incómodo.
También considero que deberían mejorar la organización de la piscina. La apertura era a las 10:00 h, pero a esa hora todavía no estaban disponibles las toallas para los huéspedes.
Como punto positivo, destacaría especialmente la comida del buffet. Tanto el desayuno como el almuerzo tenían bastante variedad y, en general, la calidad de la comida fue buena.
En resumen, hay aspectos del servicio y de las instalaciones que considero que deberían mejorar para que la experiencia del huésped sea más satisfactoria.