Una experiencia muy decepcionante. Sinceramente, esto NO se siente como un hotel.
He viajado bastante y me he hospedado en muchos lugares, pero pocas veces he tenido una experiencia tan frustrante como esta. Para empezar, creo que es muy engañoso que lo llamen “hotel” cuando en realidad es prácticamente un alojamiento de autoservicio. No hay recepción, no hay personal disponible para ayudarte y todo es por tu cuenta. Desde que llegamos fue un verdadero problema. Las instrucciones para entrar eran confusas y pasamos HORAS tratando de entender cómo entrar y cómo contactar a alguien. Veníamos de un vuelo, estábamos cansados, hambrientos, cargando todas nuestras maletas y lo último que necesitábamos era estar ahí afuera tratando de descifrar cómo funcionaba todo.
Y quiero aclarar algo: entiendo perfectamente que existe un horario de check-in y que no podían darnos la habitación antes. Nunca fue ese el problema. Lo que me molestó muchísimo fue que, si no podían dejarnos entrar, tampoco tuvieron la mínima consideración de ayudarnos con nuestro equipaje.
Había un lugar para guardar las maletas muy cerca del alojamiento y cobraban por el servicio. ¡Perfecto! Yo habría pagado sin ningún problema. Pero nadie se tomó ni siquiera un minuto para decirnos que existía esa opción. Tuvimos que descubrirlo nosotros mismos después de estar dando vueltas, cansados, hambrientos y sin saber qué hacer. Y cuando finalmente logramos contactar a alguien, la actitud fue súper grosera y cero servicial.