La habitación n 8 era una habitación denostada, muy usada,roda pies sucios, grietas en la pared, paredes mal insonorizadas, se escuchaba hablar a la habitación de al lado, pasillo ruidoso, ventanas mal insonorizadas, se escucha el mal cuando hay temporal, mal servicio de comedor para cenar, la espera interminable si pides un pescado de plato único, no tienen salsa tártara, te ponen un bollo de pan tipo pequeño, sin aceitunas, sin nada, pides unas aceitunas para acompañar la cerveza te cobran 3 € por 10 aceitunas, están a lo suyo, ruidos de cubiertos, los camareros camareras llevan los brazos llenos de tatuajes. Me cambiaron de habitación por lo incomoda de la 8, y me cobraron más por ser más cara según ellos, estaba en la 5 planta, la habitación era la mitad de la que me dieron inicialmente, pero al tener balcón que daba a la montaña y no vistas al mar era más cara. Es un hotel sin detalles, tienen 3 estrellas y te cobran como si tuviesen 4, tienen cara de palo todos, no saben que sonreír es gratis, NO REPITO Y HA SIDO UNA MALA EXPERIENCIA!